La almeja japónica: de especie introducida a protagonista de las rías gallegas

La almeja japónica: de especie introducida a protagonista de las rías gallegas

Aunque su origen se encuentra lejos de nuestras costas, la almeja japónica es una de las especies más abundantes en los bancos marisqueros de Galicia. Muy apreciada por su sabor, la firmeza de su carne y su extraordinaria capacidad de adaptación, se ha convertido en una de las almejas más valoradas. 

No es de extrañar: las Rías Gallegas reúnen las condiciones perfectas para el desarrollo de distintas variedades de almeja. La combinación de aguas ricas en nutrientes, fondos arenosos y una larga tradición marisquera ha convertido a Galicia en uno de los grandes productores de este bivalvo. Junto a la almeja fina, la almeja babosa y la almeja rubia, variedades autóctonas de gran prestigio, la almeja japónica se ha consolidado como una especie clave en el sector marisquero gallego.

De hecho, su rápido crecimiento, su resistencia a las variaciones de temperatura y salinidad, y su gran calidad han hecho que sea una de las especies más consumidas de nuestras costas.

En Mariskito trabajamos cada temporada con productores y mariscadores de las Rías Baixas, lo que nos permite conocer de cerca las particularidades de este marisco y los motivos de su éxito. Según nuestra experiencia, la almeja japónica destaca por ofrecer una carne firme, jugosa y muy versátil en la cocina, cualidades que la convierten en una excelente opción a un precio muy asequible 

En este post del blog de Mariskito, un blog la mar de interesante, te contamos todo lo que necesitas saber sobre la almeja japónica gallega: cuáles son sus principales características, de dónde procede, cómo llegó a Galicia y qué diferencias presenta frente a otras variedades de almejas.

Además, puedes comprar almeja japónica gallega en nuestra tienda online, directamente desde la lonja de Vigo, al mejor precio, y recibirla en casa en menos de 24 horas.

Un poco de historia de la almeja japónica  

El origen de la almeja japónica, también denominada almeja de Japón, de Manila o de cuello corto, se sitúa en el Pacífico occidental, en zonas que van desde Filipinas y el mar de China hasta Japón, el mar Amarillo, el mar de Ojotsk y las islas Kuriles. Allí ha formado parte de la pesca tradicional durante siglos.

Su expansión internacional comenzó de forma accidental en la década de 1930, cuando llegó a la costa oeste de Norteamérica mezclada con cargamentos de ostra japonesa destinados a la acuicultura. La almeja japónica se adaptó muy bien a este nuevo entorno y logró establecer poblaciones estables que se extendieron desde California hasta Canadá. Más tarde también fue introducida en Hawái.

Su llegada a Europa estuvo motivada por la búsqueda de nuevas especies tras el preocupante descenso de las poblaciones de la almeja fina. En 1972 se realizó su introducción controlada en Francia, y posteriormente se extendió a países como Reino Unido, Portugal, Italia, Irlanda y España. 

Durante los años 80, la almeja japónica empezó a reproducirse de forma natural en los mares europeos, lo que facilitó su expansión en zonas como las costas atlánticas y las lagunas del Mediterráneo. Su rápido crecimiento y su gran resistencia hicieron que, con el tiempo, pasara a ocupar un papel muy importante en la producción de almeja en Europa.

Estudios genéticos del CSIC han confirmado que las poblaciones europeas proceden de las introducciones norteamericanas, y estas a su vez del origen asiático, lo que explica la compleja ruta que ha seguido la almeja japónica hasta convertirse en una de las más relevantes del sector marisquero.

Características de la almeja japónica

La almeja japónica (Ruditapes philippinarum), también conocida como almeja japonesa, es fácil de identificar por su concha sólida, con valvas equivalentes y con una forma que puede ser ovoidal o ligeramente cuadrangular. Uno de sus rasgos más característicos es que su superficie tiene un dibujo en forma de rejilla muy marcado, que se forma por el cruce de costillas radiales y líneas concéntricas. Esto le da una textura rugosa, bastante más áspera que la de otras almejas gallegas. En la bisagra tiene un ligamento externo elíptico prominente y de color pardo oscuro.

La almeja japónica (Ruditapes philippinarum)
La almeja japónica (Ruditapes philippinarum)

En su interior, las valvas presentan un borde liso y una charnela con tres dientes cardinales en cada valva, algunos de ellos bífidos. No tiene dientes laterales y muestra un seno paleal profundo, de forma redondeada o en cuña, que no llega a la parte central de la concha.

Su coloración varía bastante según el sustrato en el que crezca, con tonos que van del blanco y amarillo al gris, negro o tostado, a veces con dibujos irregulares o en zigzag. El interior de la almeja japónica es liso y brillante, normalmente blanquecino o anaranjado, y a menudo presenta tonos violáceos o azul oscuro cerca del umbo. Puede alcanzar hasta 8 cm de longitud en su etapa adulta.

La mar de curioso…
La almeja japónica tiene líneas de crecimiento en su concha y al contarlas es posible calcular su edad, igual que ocurre con el tronco de los árboles. 

Hábitat y recolección de la almeja japónica

La almeja japónica o almeja japonesa es una especie bentónica, es decir, vive en el fondo marino durante todo su ciclo de vida. Habita principalmente zonas intermareales y áreas submareales poco profundas, donde se entierra en sedimentos blandos como arenas limpias o fangosas y gravas finas. Su gran capacidad de adaptación le permite tolerar cambios de salinidad, temperatura y nivel del agua que serían letales para otros bivalvos. 

Su recolección está regulada por normas de pesca que buscan garantizar la sostenibilidad de la especie. El marisqueo se realiza de forma artesanal mediante dos técnicas principalmente. Una es el marisqueo a pie, que se lleva a cabo en bajamar. Los mariscadores utilizan herramientas tradicionales como el rastro, la azadilla o el sacho para remover la arena y seleccionar las almejas japónicas una a una.

Otra técnica es el marisqueo a flote, llevado a cabo desde pequeñas embarcaciones. Se emplean útiles como rastros o ganchos con varas largas, que se arrastran por el fondo marino para extraer las almejas, las cuales se seleccionan posteriormente a bordo. 

Marisqueo a pie
Marisqueo a pie

Además de su recolección, la almeja japónica también se cría en parques de cultivo situados en la zona intermareal. En estas parcelas concesionadas se siembra semilla seleccionada y se realizan labores de mantenimiento como la limpieza del fondo, el control de depredadores y la oxigenación del sustrato. 

Este sistema mixto de explotación permite un suministro estable y controlado hacia las lonjas, asegurando que cada lote de almeja japónica cumpla con los requisitos de calidad trazabilidad, origen certificado y sostenibilidad ambiental que garantizamos en Mariskito. 

La mar de curioso…
Una almeja japónica adulta puede filtrar entre 2 y 5 litros de agua por hora para alimentarse, actuando como una auténtica depuradora que ayuda a mantener el equilibrio del ecosistema en las rías. 

Cómo reconocer la almeja japónica 

La almeja japónica tiene varias características clave que permiten diferenciarla fácilmente de otras especies como la almeja fina gallega, la almeja babosa, la almeja rubia o la almeja blanca gallega.

Comparativa Almeja I

En Mariskito te contamos cómo hacerlo, fíjate en:

  • La superficie de la concha, que tiene líneas radiales y concéntricas que se cruzan formando una especie de cuadrícula muy marcada. Esta textura rugosa se nota incluso al tacto y es una de las formas más rápidas de identificarla.
  • Además, su concha es más robusta, compacta y ovalada que otras almejas. Las valvas son resistentes y bastante simétricas, lo que le da un aspecto compacto.
  • Su color va desde tonos  grises y marrones hasta negros o incluso jaspeados con manchas irregulares.
  • El interior de la concha es liso y brillante, con una superficie bien pulida y pequeñas zonas pigmentadas cerca del umbo.
  • Otro detalle clave para diferenciarla es que los sifones están unidos en gran parte de su longitud, mientras que en la almeja fina gallega se separan desde la base.

Estos rasgos hacen que la almeja japónica sea fácilmente reconocible cuando sabes en qué fijarte, pero para ponértelo más fácil te los resumimos en la siguiente tabla:

Tabla comparativa de almejas gallegas 

EspecieNombre CientíficoConchaSifonesPrecio
Almeja JapónicaRuditapes philippinarumMuy rugosa, cuadrícula marcadaUnidos hasta la puntaEconómica / Media
Almeja FinaRuditapes decussatusFina, líneas suavesSeparados en toda su longitudAlta / Premium
Almeja BabosaVenerupis corrugataLisa, líneas concéntricas finasUnidos en gran parteAlta / Premium
Almeja RubiaVenerupis rhomboidesLisa, tonos rojizos/moradosCortos y unidosMedia / Alta
Almeja Blanca Spisula solidaGruesa, forma triangular, tono blanco/cremaMuy cortos y unidosEconómica / Baja
Comparativa Almejas

Propiedades y beneficios de la almeja japónica

La almeja japónica gallega es un alimento muy nutritivo, ligero y completo, perfecto para incluir en una alimentación equilibrada. En Mariskito te contamos sus principales beneficios de forma clara y sencilla, para que los descubras de un vistazo y los aproveches en tu día a día: 

  • La almeja japónica es una excelente fuente de proteínas de alto valor biológico, que ayudan al mantenimiento y reparación de músculos y tejidos. Además, su bajo contenido en grasa hace que sea un alimento muy ligero, ideal para quienes buscan cuidarse.
  • Como otros mariscos y pescados, aporta ácidos grasos omega-3, que contribuyen a la salud del corazón. Ayudan a mantener niveles adecuados de colesterol, favorecen la circulación sanguínea y reducen la inflamación.
  • Uno de sus beneficios más conocidos es su alto contenido en hierro, mineral esencial para la formación de hemoglobina y el transporte de oxígeno en la sangre. Por eso, la almeja japónica es especialmente interesante en casos de anemia, cansancio o periodos de mayor desgaste físico.
  • También aporta calcio y fósforo para los huesos, yodo para la tiroides, y magnesio y potasio para la función muscular y nerviosa.
  • Es fuente de vitamina B12, imprescindible para la producción de glóbulos rojos, el sistema nervioso y el mantenimiento energético.
  • Es de fácil digestión y sus proteínas se asimilan con facilidad, por lo que resulta ideal para comidas ligeras sin perder valor nutricional. 

En resumen, la almeja japónica gallega es un alimento muy completo y fácil de incluir en cualquier dieta. Aporta proteínas de calidad, minerales esenciales y vitaminas, y, además, es ligera y de fácil digestión. ¿Qué más se puede pedir? 

Valores nutricionales de la almeja japónica

En la siguiente tabla te mostramos los valores nutricionales de la almeja japónica, uno de los mariscos más completos y saludables.

Valor nutricional (Por 100 gramos de porción comestible):

Componente / NutrienteCantidad (por 100 g)
Energía47 Kcal
Proteínas10,7 g
Lípidos totales (Grasas)0,5 g
Ácidos grasos Omega-30,103 g
Agua88,8 g
Hierro24 mg
Yodo160 μg
Potasio314 mg
Fósforo130 mg
Calcio128 mg
Magnesio51 mg
Vitamina A (Eq. Retinol)250 μg

Datos obtenidos de la Fundación Española de Nutrición (FEN)

Cómo preparar almejas japónicas: limpieza, conservación y mejores recetas  

Aunque las almejas japónicas pasan por procesos de depuración antes de su comercialización, es recomendable dedicar unos minutos a su limpieza en casa.

Lo más práctico es colocarlas en un recipiente con agua fría y una pequeña cantidad de sal. Durante el reposo, las almejas continuarán filtrando agua y expulsarán las posibles impurezas que aún conserven. Tras este proceso, basta con aclararlas suavemente bajo el grifo para que estén listas para cocinar.

Antes de empezar, conviene comprobar que todas las piezas se encuentran en buen estado. Las conchas dañadas o las almejas que permanezcan abiertas deben retirarse.   

Cómo conservar las almejas japónicas

La calidad de la almeja japónica depende en gran medida de una correcta conservación. Al tratarse de un producto vivo, necesita unas condiciones adecuadas hasta el momento de su preparación.

Para conservarlas correctamente, lo ideal es mantenerlas refrigeradas y cubiertas con un paño limpio ligeramente húmedo, de forma que conserven la humedad sin estar sumergidas en agua. También es importante no guardarlas en recipientes totalmente cerrados, ya que necesitan un mínimo de circulación de aire. 

En Mariskito recomendamos consumirlas lo antes posible para disfrutar de toda su frescura, textura y sabor. 

La mar de curioso…
La almeja japónica puede cerrar su concha con tanta fuerza que aguanta varios días fuera del agua en estado de letargo, manteniendo su humedad interior. 

¿Se pueden congelar? 

Sí. Aunque siempre es preferible consumir las almejas japónicas frescas, la almeja japónica congelada es una buena alternativa para disfrutar de este marisco de concha en cualquier momento. 

Consejo Mariskito: cocínalas previamente y congélalas junto con parte de su propio caldo, ya que así mantendrán mejor su textura y sabor después de la descongelación. 

A la hora de consumirlas, lo ideal es descongelarlas lentamente en la nevera. De este modo, mantendrán mejor sus propiedades y ofrecerán un resultado óptimo tanto en guisos y arroces como en cualquier otra receta. 

Cómo cocinar las almejas japónicas para que queden en su punto

La regla principal para cocinar almejas japónicas es muy sencilla: requieren muy poco tiempo de cocción. Por lo general, con tres a cinco minutos basta para que se abran y alcancen su punto óptimo. Cocinarlas de más endurece la carne y reduce su jugosidad.

Importante: cualquier almeja que permanezca cerrada después de cocinarse debe descartarse. 

Con unos pocos ingredientes y una cocción rápida, se pueden conseguir platos deliciosos sin complicaciones:

  • Al vapor: con vino blanco y laurel, ideal para disfrutar todo su sabor.
  • Al ajillo: con ajo dorado, aceite de oliva y un toque de perejil.
  • En salsa marinera: con cebolla, ajo, vino blanco y pimentón, al estilo tradicional gallego.

También resultan ideales en arroces, fideuás o guisos marineros; añádelas al final para que se abran en el momento justo y mantengan toda su jugosidad. 

Recetas para ocasiones especiales 

Una receta que siempre triunfa son las almejas japónicas con salsa de gambas, una deliciosa combinación que no necesita presentación, solo pan para mojar. Tampoco podemos olvidarnos de mencionar en esta sección las almejas japónicas a la sal, una preparación muy sencilla pero espectacular, que potencia su sabor. 

Y si buscas recetas más elaboradas, las almejas japónicas combinan a la perfección con pescados de roca. En Mariskito somos muy de almejas con salmonetes, piperrada roja y panada verde, una propuesta que equilibra tradición y creatividad y da lugar a un plato lleno de matices, con un elegante toque gourmet. 

En Mariskito seleccionamos cuidadosamente nuestras almejas japónicas para que lleguen a tu hogar con toda la frescura y calidad del mejor marisco gallego. Comprar pescado y marisco online te permite disfrutar de los mejores productos del mar recién seleccionados, con la comodidad de recibirlos directamente en casa. 

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿De dónde es originaria la almeja japónica?

Procede del Pacífico occidental (Filipinas, Japón y China), aunque se introdujo en Europa en 1972 y hoy está totalmente adaptada a las rías gallegas.

¿Cómo se captura este marisco?

De forma artesanal mediante marisqueo a pie (con rastro o sacho durante la bajamar) y marisqueo a flote desde pequeñas embarcaciones.

¿Cómo guardar las almejas japónicas en casa?

En la nevera, envueltas en un paño limpio ligeramente húmedo y evitando recipientes herméticos para permitir una mínima circulación de aire.

¿De qué color es la concha de la almeja japónica?

Cambia entre tonos grises, marrones, tostados o negros, dependiendo del tipo de fondo marino donde se críe.

¿Cuántas calorías aporta?

Es un alimento sumamente ligero e ideal para dietas: aporta solo 47 Kcal y 0,5 g de grasa por cada 100 gramos.

¿Cómo se deben limpiar las almejas japónicas?

Sumergiéndolas en un recipiente con agua fría y sal para que las almejas continúen filtrando de forma natural y expulsen las impurezas.

¿Cuál es su tiempo óptimo de cocción?

Necesitan muy poco: bastan entre 3 y 5 minutos. Exceder este tiempo endurece su carne y reduce su jugosidad.

¿Qué hacer si una almeja permanece cerrada tras cocinarla?

Se debe descartar por seguridad alimentaria, ya que indica que la pieza no se encuentra en buen estado.

Autor: mariskito.com

Bibliografía y fuentes

Almeja, Fundación Española de la Nutrición (FEN), 2022.
URL: https://www.fen.org.es/MercadoAlimentosFEN/pdfs/almejas.pdf

Investigadores del CSIC confirman el origen de la almeja japónica, Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), 2017
URL: https://delegacion.comunitatvalenciana.csic.es/investigadores-del-csic-confirman-el-origen-de-la-almeja-japnica/

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