Si te gusta el marisco, sabes que el bogavante es el rey, pero también que limpiarlo y sacarle la carne sin destrozarla es un auténtico dolor de muelas. En Mariskito sabemos que no siempre tienes tiempo para pelearte con las pinzas, y por eso este formato de colas y pinzas de bogavante americano (175/210g) es uno de nuestros productos estrella. Viene crudo, pelado y ultracongelado, listo para que te luzcas en la cocina sin mancharte las manos.
¿Por qué americano y por qué FAO 21?
A ver, no nos engañemos: el bogavante europeo es increíble, pero el americano (Homarus americanus) que traemos de las aguas gélidas del Atlántico Noroeste (la famosa zona FAO 21) tiene una ventaja imbatible: su carne es más densa y tiene un punto dulce que vuelve loco a cualquiera. Al vivir en aguas tan frías, desarrollan una textura jugosa que aguanta el cocinado como pocos.
Además, aquí no vale todo. Este producto se pesca con nasas, un arte de marisqueo de toda la vida que respeta el fondo del mar. ¿En qué te beneficia esto a ti? Muy sencillo: como el animal no sufre el estrés de las redes de arrastre, el músculo llega relajado al procesado. Eso significa que la carne no se vuelve ácida ni correosa; se deshace en la boca.
Muchos clientes nos preguntan: "¿Pero es igual que el fresco?". Te garantizamos que sí, y te explico por qué. Al pelarlo y congelarlo justo después de capturarlo conseguimos que mantenga sus propiedades y textura intactas.
A diferencia del congelador de casa, el proceso de ultracongelado crea microcristales que no rompen la fibra del marisco. Cuando lo descongelas, tienes ese "bite" (esa mordida firme) que esperarías de una pieza recién sacada de la lonja. Es la magia de la tecnología bien aplicada al producto de siempre.
En la cocina: tres trucos que no fallan
Este formato de unos 200 gramos es pura versatilidad. Aquí te dejo cómo lo preparamos nosotros:
- Para tus arroces: Olvídate de cocerlo antes. Echa las colas y las pinzas en los últimos 3 minutos de tu arroz o caldereta. Soltará todo su jugo y colágeno directamente en el grano sin pasarse de punto.
- El mítico Lobster Roll: Si quieres algo moderno, saltéalo un minuto con mantequilla y un poco de cebollino. Mételo en un pan de brioche tostado y tienes una cena de diez en menos de 5 minutos. Literal.
- Al vapor: Al no tener cáscara que haga de escudo, el vapor entra directo. En un abrir y cerrar de ojos tienes un marisco sanísimo (solo 77 kcal y un montón de proteínas) y con todo el sabor.
¿Cómo lo descongelo para no cargarme el producto?
Por favor, nada de microondas ni chorros de agua caliente. Ten paciencia: déjalo en la parte baja de la nevera unas 24 horas antes. Es la única forma de que la fibra recupere su textura original.
¿Puedo usarlo para sushi o carpaccio?
No, hay que cocinarlo completamente. Es un producto crudo y, por seguridad alimentaria, necesita un toque de calor (plancha, vapor o guiso) antes de hincarle el diente.
Nombre científico: Homarus americanus
Zona de captura o cría: Atlántico Noroeste (FAO 21)
Subzona: LBA (Zona específica del Atlántico Noroeste)
Método de producción: Pesca extractiva
Arte de pesca: Nasas
Conservar: Mantener a -18ºC (Producto ultracongelado)
IMPORTANTE: No volver a congelar una vez descongelado. Cocinado completo antes de su consumo (Producto crudo). No destinado a consumo en crudo (No apto para sushi/sashimi sin tratamiento previo adecuado).
Información Nutricional (por 100g)
Valor energético: 324 kJ / 77 kcal
Proteínas: 16,5 g
Grasas: 0,8 g (de las cuales saturadas: 0,2 g)
Sal: 1,06 g