Pez Espada
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Pez Espada

36,00 € Kg
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El pez espada, aunque comúnmente se le llama "emperador" en muchas cocinas, es en realidad una especie distinta y de calidad muy superior. Lo que compras en Mariskito es auténtico pez espada seleccionado a diario en la lonja del puerto de Vigo.

Es un pescado azul de carne magra, firme y muy consistente, cuya textura recuerda a la carne y resulta ideal para toda la familia por su sabor suave y la total ausencia de espinas pequeñas. De los grandes lomos limpios, preparamos rodajas y las envasamos al vacío para garantizar su frescura. Una opción saludable, rica en vitaminas, perfecta para marcar vuelta y vuelta a la plancha.

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El pez espada (Xiphias gladius) es uno de los gigantes más fascinantes del océano y, al mismo tiempo, uno de los pescados más versátiles, agradecidos y consumidos en los hogares. Su presencia en las pescaderías es constante, pero a su alrededor conviven mitos gastronómicos, dudas nutricionales y, sobre todo, una gran confusión con otra especie: el emperador.

En Mariskito, como especialistas en producto del mar con raíces en la Lonja de Vigo —el puerto de referencia mundial para la descarga y comercialización de este gran azul—, queremos ofrecerte la información más rigurosa, útil y transparente. En este artículo analizaremos a fondo sus características biológicas, desmitificaremos su nombre, exploraremos sus extraordinarios valores nutricionales y te daremos los mejores consejos de cocina para que saques el máximo partido a sus filetes y rodajas limpias.

El pez espada es un depredador nato de mar abierto. Pertenece a la familia de los xifíidos y es la única especie de su género. Su diseño anatómico es un prodigio de la evolución, orientado por completo a la velocidad, la fuerza y la supervivencia en las profundidades marinas.

El rasgo más evidente y característico de este animal es la prolongación de su mandíbula superior. No se trata de un pico simple o un diente alargado, sino de una estructura ósea aplanada y fuerte formada por la fusión de varios huesos de la cabeza. El pez espada utiliza este apéndice principalmente como una herramienta de caza. Al contrario de lo que se suele pensar, no ensarta a sus presas, sino que realiza movimientos laterales rápidos y violentos para golpearlas, aturdirlas o herirlas antes de tragárselas. También es una poderosa defensa contra sus pocos depredadores naturales, como el tiburón mako o las orcas.

Su cuerpo es robusto en la zona delantera y se estiliza notablemente hacia la cola. Carece de aletas pélvicas y de escamas en su etapa adulta, lo que reduce drásticamente la fricción con el agua. Gracias a su musculatura compacta y su gran aleta dorsal, es capaz de alcanzar velocidades que rondan los 100 km/h, lo que lo sitúa en el grupo de los nadadores más rápidos del planeta. Aunque el peso medio de las piezas comerciales oscila entre los 80 y los 120 kg, el pez espada puede llegar a medir hasta 4 metros de longitud y superar holgadamente los 500 kilos en ejemplares excepcionales.

Es un pez migratorio que prefiere las aguas templadas y cálidas de los océanos Atlántico, Índico y Pacífico, aunque también es muy común en el mar Mediterráneo. Durante las horas del día, suele habitar en zonas profundas que van desde los 200 hasta los 800 metros de profundidad, donde la luz apenas llega. Por la noche, asciende a aguas más superficiales para alimentarse. Su dieta refleja su carácter de gran depredador. Al ser un nadador rápido y voraz, se alimenta de bancos de pescados azules (como caballas, sardinas o agujas) y, de forma muy especial, de cefalópodos como calamares, potas y sepias. Esta alimentación, rica en grasas saludables y proteínas limpias, es la responsable directa del perfil nutricional tan rico de su propia carne.

¿Pez Espada o Emperador?

Esta es, sin duda, la duda más repetida en las pescaderías de toda la Península Ibérica. ¿Son el mismo pescado? La respuesta corta y rotunda es NO. El pez espada y el emperador son dos especies completamente diferentes, pertenecientes a familias distintas y con aspectos físicos que nada tienen que ver entre sí. La confusión es puramente lingüística y comercial. El auténtico emperador (Luvarus imperialis) es una especie pelágica de cuerpo ovalado, cabeza pequeña y sin ningún tipo de espada o pico. Es un pescado cuya captura es extremadamente rara; suele llegar a los puertos de forma totalmente accidental, por lo que su presencia en los mercados es anecdótica. Hace décadas, en ciertas regiones costeras (especialmente en el Mediterráneo), se empezó a utilizar el término "emperador" de manera coloquial para referirse al pez espada, debido a la similitud de su carne una vez cortada en rodajas. Con el tiempo, la costumbre se asentó tanto que hoy en día muchas personas creen que compran emperador cuando lo que realmente tienen en su cocina es pez espada.

Si alguna vez tienes la oportunidad de ver un filete de auténtico emperador frente a uno de pez espada, notarás diferencias claras:

La marca central (El músculo rojo): El pez espada presenta en sus filetes una zona oscura muy característica en forma de "Y" o de media luna. Es una concentración de mioglobina (músculo de alta intensidad y riego sanguíneo) rica en hierro. El emperador, por su parte, ofrece una carne de un tono rosado mucho más pálido, homogéneo y sin ese patrón central oscuro tan marcado.

Textura: La carne del pez espada es más compacta y tersa, similar a una carne magra de ternera o pollo, mientras que la del emperador es ligeramente más blanda y delicada al tacto.

Desde el punto de vista de la salud, el pez espada es un alimento extraordinario que encaja de forma impecable en cualquier dieta equilibrada, desde la nutrición infantil hasta los planes de deportistas o personas mayores. Aunque técnicamente se clasifica como pescado azul por su naturaleza y la estructura de su musculatura, su contenido graso es moderado (alrededor de 4,3 gramos de lípidos por cada 100 gramos), lo que hace que muchos nutricionistas lo consideren un pescado "semigraso". Ofrece las ventajas cardioprotectoras del pescado azul pero con la ligereza y el bajo aporte calórico de los pescados más magros. Una sola rodaja de pez espada aporta una cantidad sobresaliente de proteínas de alto valor biológico (17 gramos por cada 100 gramos de porción comestible). Estas proteínas contienen todos los aminoácidos esenciales que nuestro cuerpo no puede fabricar por sí mismo, siendo fundamentales para la regeneración de los tejidos, la salud del sistema inmunológico y el mantenimiento de la masa muscular. Por otro lado, su grasa está compuesta principalmente por ácidos grasos poliinsaturados, destacando los ácidos grasos Omega-3. Estos componentes son esenciales para reducir los niveles de triglicéridos y regular el colesterol en sangre, mejorar la elasticidad de las arterias y el funcionamiento del sistema cardiovascular y aportar propiedades antiinflamatorias naturales al organismo.

El pez espada destaca por encima de otras especies por su concentración de vitaminas, especialmente las del grupo B y las liposolubles (A y D). En su composición también encontramos minerales clave como el fósforo (esencial para la energía celular y los huesos), el potasio (que regula los líquidos y la función muscular) y el hierro, necesario para evitar la anemia y asegurar el transporte de oxígeno en la sangre. Además, su alto contenido en selenio merece una mención especial. El selenio es un potente antioxidante celular que ayuda a combatir el envejecimiento de los tejidos y estimula las defensas naturales del cuerpo.

Es imposible hablar del pez espada sin abordar de frente un tema que preocupa a muchos consumidores: la presencia de mercurio. Al ser un pez de gran tamaño, muy longevo y situado en la cúspide de la cadena alimentaria marina, acumula este metal de forma natural a través de los alimentos que ingiere a lo largo de su vida. Sin embargo, esto no significa que debas desterrarlo de tu cocina. La clave, como en todo, reside en el consumo responsable y en comprender cómo funciona la naturaleza. Diversos estudios científicos han demostrado que el pez espada posee un mecanismo de defensa natural muy interesante: su alto contenido en selenio. Este mineral tiene una afinidad química enorme con el mercurio; se une a él dentro del organismo del pez formando una molécula neutra (seleniuro de mercurio) que el cuerpo humano no puede absorber fácilmente. Al tener un ratio de selenio positivo, el propio pescado aporta un "escudo" que mitiga notablemente sus efectos potenciales.

A la hora de cocinar, si hay un pescado que rompe las barreras y las protestas de los más pequeños, ese es el pez espada. Su aceptación en el entorno familiar es masiva por tres razones fundamentales:

  • Cero espinas: El pez espada se comercializa en rodajas o filetes procedentes de sus grandes lomos limpios. No tiene las temidas espinas pequeñas ramificadas que suelen encontrarse en otros pescados. Comerlo es tan cómodo y seguro como comer un filete de pechuga de pollo.
  • Sabor suave y agradable: A pesar de ser un pescado azul, no tiene el aroma intenso o el sabor "fuerte a mar" que caracteriza a la caballa o al arenque. Su perfil gustativo es delicado, sutil y muy fácil de aceptar para paladares poco habituados al pescado.
  • La textura "de carne": Su carne es compacta, firme y consistente. Al cocinarlo, no se desmigaja ni se deshace en el plato. Esta textura masticable, tan parecida a la de las carnes magras, hace que los niños (y los adultos que no son muy amantes del pescado tradicional) lo coman con total naturalidad.

En Mariskito entendemos que la calidad de un pescado no solo depende de la especie, sino de cómo se trata desde el momento en que se descarga en el puerto hasta que llega a la cocina de tu casa. Vigo es el puerto pesquero más importante de Europa y el centro neurálgico del pez espada de palangre. Nuestros expertos seleccionan cada mañana las mejores piezas basándose en criterios estrictos de frescura: la firmeza del lomo, el color brillante de la piel y el tono rojo vivo de su corte central.

Una vez seleccionada la pieza, la preparamos con el máximo mimo en nuestras instalaciones: lo cortamos y limpiamos, lo envasamos al vacío y te lo enviamos en transporte refrigerado para que lo recibas tan solo 24 horas después de haber salido de la lonja.

Denominación: Pez Espada (Xiphias Gladus)

Código 3-alfa FAO: SWO

Zona de captura o cría: FAO-27

Subzona: Se especificará en el momento de la entrega

Método de producción: Capturado

Arte de pesca: Sedales y anzuelos

Conservar entre: 0-4ºC

IMPORTANTE: La cantidad neta y la fecha de caducidad del producto se especificará en el momento de la entrega.

Versatilidad en los Fogones: Cómo Cocinar Pez Espada a la Perfección

La consistencia de la carne del pez espada abre un abanico inmenso de posibilidades en la cocina actual. Soporta técnicas de cocción que destrozarían a pescados más delicados, permitiendo desde recetas ultrarrápidas para el día a día hasta platos tradicionales más elaborados.

El gran secreto: Evitar que se seque

Al tener un contenido en grasa moderado y una carne tan compacta, el pez espada tiene un enemigo claro en la cocina: el exceso de tiempo. Si te pasas de cocción, la carne perderá sus jugos, los filetes se volverán secos y la textura pasará de ser jugosa a acorchada.

El truco del chef: Cuando lo prepares a la plancha o a la parrilla, asegúrate de que la superficie esté muy caliente. Añade unas gotas de aceite de oliva virgen extra y marca la rodaja a fuego fuerte durante apenas 2 o 3 minutos por cada lado (dependiendo del grosor). El objetivo es sellar el exterior rápidamente para que todos los jugos naturales se queden concentrados en el centro del filete. Sabrás que está en su punto cuando el centro deje de estar translúcido pero mantenga un aspecto brillante y húmedo.

Cuatro formas de disfrutar del Pez Espada

A la plancha con majado tradicional: Es la forma clásica y, para muchos, la mejor. El pez espada queda deliciosamente perfecto con un simple toque de sal y unas gotas de limón. Si quieres elevar el plato, prepara un majado en el mortero con ajo, perejil fresco y aceite de oliva, y píntalo justo antes de retirarlo del fuego. Las notas ácidas del limón y el frescor del perejil rompen la untuosidad natural del pescado de forma magistral.

En guisos y cazuelas marineras: Gracias a su firmeza, es un ingrediente fantástico para trocear en dados e incorporar a marmitakos, arroces marineros o cazuelas de patatas. El colágeno natural de su carne ayuda a trabar el caldo. Recuerda añadir los dados de pez espada en los últimos 3 o 4 minutos del guiso para que se cocinen con el calor residual y queden increíblemente tiernos.

Empanado o rebozado (Especial niños): Corta el lomo en tiras medianas (estilo fingers), pásalas por huevo y pan rallado (o harina de garbanzo para un toque más crujiente) y fríelas en aceite bien caliente. El rebozado crea una capa crujiente que protege la carne interior, manteniéndola jugosa y blanda, ideal para los peques de la casa.

En escabeche o vinagretas: Al igual que el atún o el bonito, el pez espada acepta de maravilla los ambientes ácidos. Un escabeche suave de verduras (zanahoria, cebolla, laurel y vinagre de Jerez) permite conservar el pescado durante días en la nevera, potenciando sus matices aromáticos y ofreciendo un plato frío espectacular para los meses de verano.