Almeja blanca gallega: sabor suave, textura perfecta y origen artesanal

Almeja blanca gallega: sabor suave, textura perfecta y origen artesanal

No todas las almejas son iguales, aunque a simple vista puedan parecerlo. Bajo este nombre se agrupan distintas especies de moluscos bivalvos, cada uno con sus propias características. La almeja blanca gallega es una de las variedades más apreciadas, tanto por su exquisito sabor y buen precio como por su estrecha vinculación con la tradición marisquera de nuestras rías.

Junto a la almeja fina y la almeja babosa, la almeja blanca forma parte de las variedades autóctonas de Galicia. Habita los fondos arenosos de las rías gallegas, un entorno lleno de nutrientes que potencia su sabor y textura únicos. Su extracción se realiza de forma artesanal, generalmente durante la bajamar, siguiendo métodos tradicionales que respetan los ciclos del mar y contribuyen a la sostenibilidad del ecosistema.

Conocida también como almeja chirla o almeja clica, la almeja blanca suele compararse con la almeja fina, aunque presenta diferencias importantes. Es menos resistente fuera del agua, lo que influye en su conservación y hace que su precio sea más bajo, sin que ello suponga una merma en su calidad ni valor gastronómico. La almeja blanca gallega destaca por su textura delicada y sabor suave, lo que la convierte en un ingrediente imprescindible tanto en recetas tradicionales como en la cocina moderna.

En este post del blog de Mariskito, un blog la mar de interesante, te lo contamos todo sobre la almeja blanca gallega. Conocer sus características, su origen y sus diferencias frente a otras variedades es clave para disfrutarla y valorar un producto que combina tradición, sostenibilidad y gran calidad.

Características de la almeja blanca gallega

La almeja blanca (Spisula solida) pertenece a la familia de los venéridos y se caracteriza principalmente por su concha de color claro, que puede variar entre el blanco y el crema, con un acabado liso y brillante. Presenta una forma ovalada o ligeramente triangular, con valvas simétricas y bordes suaves. Las líneas de crecimiento de la almeja blanca son visibles y suelen cambiar de tonalidad desde el exterior hacia el interior de la concha.

El interior de la concha de la almeja blanca gallega mantiene también un color claro, y la carne destaca por su textura tierna y jugosa. Estas características hacen que la almeja blanca no necesite cocciones prolongadas para estar en su punto óptimo. De hecho, un exceso de tiempo al fuego puede endurecer su carne y hacer que pierda su jugosidad natural.

En cuanto al tamaño, la almeja blanca gallega puede alcanzar hasta los 4 centímetros de longitud, aunque lo más habitual es encontrar piezas algo más pequeñas. A pesar de su apariencia delicada, es un molusco muy resistente, capaz de soportar cambios de temperatura, salinidad y los ciclos de bajamar.

La mar de curioso…
La reproducción de las almejas es externa; los gametos se liberan al medio acuático, donde la fecundación se produce gracias a las corrientes marinas.

Hábitat y pesca de la almeja blanca

La almeja blanca gallega vive enterrada en fondos arenosos, tanto en zonas costeras como en áreas próximas a la orilla. Para desplazarse y excavar utiliza un pie musculoso, una estructura sorprendentemente potente que le permite moverse bajo la arena con gran eficacia. Gracias a este mecanismo, la almeja se protege de depredadores y de cambios bruscos en el entorno. Su alimentación se basa en la filtración de microorganismos y partículas en suspensión, un proceso que, además de nutrirla, contribuye a mantener la calidad del agua y el equilibrio del ecosistema que habita.

La almeja blanca (Spisula solida)
La almeja blanca (Spisula solida)

La captura de la almeja blanca en Galicia se realiza siguiendo métodos tradicionales y sostenibles. El marisqueo a flote con rastro y la recolección a pie con ganchas son las técnicas más habituales, siempre en pequeñas cantidades y respetando las normativas vigentes. Estas prácticas artesanales garantizan su conservación y protegen la biodiversidad marina.

Cada lote de almeja blanca gallega pasa controles estrictos de talla mínima, vedas y seguridad alimentaria. Además, su trazabilidad está perfectamente documentada, lo que asegura al consumidor un producto fresco, seguro y de origen certificado. Este compromiso con la calidad y la sostenibilidad es uno de los grandes valores añadidos de la almeja blanca procedente de las costas gallegas.

La mar de curioso…
Una sola almeja puede filtrar hasta 5 litros de agua al día para alimentarse.

Cómo diferenciar la almeja blanca de otras variedades

No todas las almejas son iguales, ni en sabor ni en textura ni en procedencia. La almeja blanca gallega destaca por su sabor suave, su versatilidad en la cocina y su excelente relación calidad-precio. Te explicamos cómo distinguir la almeja blanca de otras variedades comunes:

La almeja babosa (Venerupis corrugata): presenta una concha de color gris o crema con manchas marrones. Su superficie externa muestra líneas concéntricas y radiales. La cara interna suele ser blanca, a veces con una mancha púrpura. 

La almeja fina (Ruditapes decussatus): su concha presenta surcos radiales y concéntricos que se cruzan formando pequeños cuadros. Su color marrón varía de tonalidad significativamente según el tipo de sustrato donde habite.

La almeja japónica (Ruditapes philippinarum): tiene una concha más oscura, con tonos marrones, grises o negros y estrías muy marcadas. Procedente de Asia, su rápido crecimiento y elevada resistencia la convierten en la almeja de mayor presencia en los fondos arenosos de nuestras rías.

La almeja rubia (Polititapes rhomboides): destaca por su color crema tirando a rubio o rojizo y por sus finas líneas concéntricas. 

Por último, conviene aclarar que la denominada almeja blanca portuguesa pertenece a la especie Spisula solida, la misma que la almeja blanca gallega. Por lo tanto, la diferencia entre ambas está principalmente en su origen. Mientras que la almeja blanca gallega se captura en las costas de Galicia, la almeja blanca portuguesa se recolecta principalmente en zonas como Aveiro, Setúbal o Faro.

La mar de curioso…
Existen más de 15.000 especies de almejas en todo el mundo, que habitan tanto en aguas dulces como saladas.

Propiedades y beneficios de la almeja blanca gallega

La almeja blanca no solo destaca por enorme valor gastronómico, sino también por su excelente perfil nutricional. Nutritiva, ligera y rica en minerales, la almeja blanca es un marisco perfecto para seguir una alimentación saludable y equilibrada.

La almeja blanca es un alimento bajo en calorías y muy nutritivo

Uno de los grandes puntos fuertes de la almeja blanca es su bajo aporte calórico. Por cada 100 gramos aporta alrededor de 70 kilocalorías, lo que la convierte en una opción ideal para quienes buscan cuidar su peso. A pesar de ser ligera, es una excelente fuente de proteínas de alta calidad.

Además, las proteínas presentes en la almeja blanca tienen una alta biodisponibilidad, lo que significa que el organismo las asimila con facilidad. A esto se suma su bajo contenido en grasa y fibra, factores que favorecen una digestión ligera. Por lo tanto, las almejas blancas son una opción muy adecuada para personas con digestiones sensibles o que buscan alimentos suaves, sin renunciar a un buen aporte nutricional.

La almeja blanca es fuente de ácidos grasos omega-3

Aunque solemos asociar los omega-3 principalmente al pescado azul, las almejas también contienen estas grasas saludables tan beneficiosas para el corazón, ya que contribuyen a:

Incluir almejas en la dieta es una de las formas más sencillas de cuidar nuestra salud cardiovascular.

La almeja blanca tiene un alto contenido de minerales esenciales

La almeja blanca es especialmente conocida por ser una de las fuentes naturales más ricas en hierro, superando incluso a muchos tipos de carne. Una sola ración puede cubrir gran parte, o incluso la totalidad, de las necesidades diarias de este mineral, fundamental para el transporte de oxígeno en la sangre. Por este motivo, su consumo está especialmente recomendado en situaciones como anemia ferropénica, embarazo, periodos de cansancio intenso o recuperación.

Además del hierro, aporta otros minerales clave para el organismo:

  • Calcio, esencial para huesos, dientes y función muscular
  • Fósforo, imprescindible para la energía celular y la estructura ósea
  • Yodo, necesario para el correcto funcionamiento de la tiroides
  • Magnesio y potasio, que ayudan a regular la presión arterial y el sistema nervioso

Las almejas blancas son ricas en vitamina B12

La vitamina B12 solo se encuentra de forma natural en alimentos de origen animal, y las almejas son una de sus mejores fuentes. Esta vitamina es indispensable para:

  • La formación de glóbulos rojos y la prevención de distintos tipos de anemia
  • El mantenimiento del sistema nervioso y la función cognitiva
  • La correcta transmisión de los impulsos nerviosos

Valores nutricionales de la almeja blanca

En la siguiente tabla te mostramos los valores nutricionales de la almeja blanca, un verdadero superalimento:

NutrienteCantidad por 100 g
Energía (Kcal)47
Proteínas (g)10,7
Lípidos totales (g)0,5
AG saturados (g)0,05
AG monoinsaturados (g)0,03
AG poliinsaturados (g)0,13
Ácidos grasos ω-3 (g)0,103
C18:2 Linoleico (ω-6) (g)0,008
Colesterol (mg/1000 kcal)40
Agua (g)88,8
Calcio (mg)128
Hierro (mg)24
Yodo (μg)160
Magnesio (mg)51
Zinc (mg)1,3
Sodio (mg)56
Potasio (mg)314
Fósforo (mg)130
Selenio (μg)24,3
Tiamina (mg)0,04
Riboflavina (mg)0,14
Equivalentes niacina (mg)4,1
Vitamina B6 (mg)0,14
Folatos (μg)16
Vitamina B12 (μg)0,2
Vitamina A: Eq. Retinol (μg)250
Vitamina E (mg)0,4

¿Cómo preparar almejas blancas?

Limpiar bien las almejas es un paso imprescindible para eliminar restos de arena y posibles impurezas. Es un proceso sencillo, pero fundamental para que el resultado final sea perfecto.

  1. Pon las almejas blancas sobre la encimera y revísalas una a una. Desecha las que tengan la concha rota o las que estén abiertas y no se cierren al tocarlas ligeramente. Estas no están en buen estado.
  2. Coloca las almejas blancas en un recipiente amplio con agua fría. Añade aproximadamente una cucharada de sal por cada litro, imitando la salinidad del mar. Déjalas reposar durante unos 30 minutos. Durante este tiempo, las almejas expulsarán la arena que puedan tener en su interior. Si quieres asegurarte una limpieza más completa, puedes cambiar el agua y repetir el proceso una segunda vez.
  3. Saca las almejas con la mano o con una espumadera, evitando remover el fondo del recipiente, donde se habrán depositado los restos. Pásalas por agua fría bajo el grifo, ayudándote de un colador, y ya estarán listas para cocinar.

Consejo importante: no dejes las almejas en remojo más de dos horas, ya que podrían morir y estropearse.

Cómo conservar las almejas blancas en casa

Si no vas a cocinarlas inmediatamente, es importante conservar las almejas blancas correctamente para mantener su frescura.

  • Guárdalas en la nevera, entre 2 y 6 °C
  • Colócalas sobre un paño ligeramente húmedo, nunca sumergidas en agua
  • No las guardes en recipientes herméticos
  • Consúmelas preferiblemente en un plazo de 24 a 48 horas desde su compra

¿Se pueden congelar las almejas blancas? Sí, aunque siempre es mejor disfrutarlas frescas. La opción más aconsejable es cocinarlas previamente y congelarlas junto con su propio jugo. Ten en cuenta que la descongelación de la almeja blanca congelada debe hacerse en la nevera, nunca a temperatura ambiente.

Cómo cocinar almejas blancas

Cocinar almejas blancas es muy sencillo, pero hay un aspecto clave que debemos tener en cuenta: el tiempo de cocción debe ser muy breve. En la mayoría de los casos, entre 3 y 5 minutos son suficientes, justo hasta que las almejas se abran. Si se mantienen demasiado tiempo al fuego, su carne se endurece y pierde jugosidad. También conviene recordar una regla básica de seguridad y calidad: toda almeja que no se abra tras la cocción debe desecharse. 

Estas son algunas de las formas más sencillas y sabrosas de preparar almejas blancas:

Almejas blancas al vapor: basta con colocar las almejas limpias en una cazuela con tapa, añadir un chorrito de vino blanco y unas hojas de laurel, y cocinar a fuego medio-alto. En pocos minutos se abrirán y soltarán su propio jugo, perfecto para acompañar con pan.

Almejas salteadas con ajo y perejil: sofríe ligeramente ajo picado en aceite de oliva, incorpora las almejas y tapa la sartén. Cuando empiecen a abrirse, añade perejil fresco y un toque final de vino blanco o unas gotas de limón. El resultado es un plato sencillo, fresco y lleno de sabor.

Almejas blancas a la marinera: se preparan a partir de un sofrito de cebolla y ajo, al que se añade pimentón dulce, vino blanco y una pequeña cantidad de harina para ligar la salsa. Las almejas se incorporan al final. Un plato muy típico de la dieta atlántica y mediterránea.

Las almejas blancas también funcionan a la perfección en arroces, fideuás, calderetas, guisos de pescado o sopas marineras. El truco está en añadirlas siempre en los últimos minutos de cocción, un poco antes de servir, para que se abran sin pasarse y mantengan su textura tierna.

Recetas con almejas blancas para sorprender a tus invitados

Si te apetece salir de las recetas más tradicionales y explorar nuevas formas de disfrutar este marisco de concha, las almejas blancas ofrecen un sinfín de posibilidades, como por ejemplo:

Almejas blancas en salsa de gambas: la base de gambas potencia el plato y crea una salsa profunda y aromática que envuelve a las almejas sin enmascararlas. Es una opción perfecta para ocasiones especiales o para servir como entrante elegante.

Almejas blancas a la sal: esta elaboración consiste en cocinar las almejas cubiertas con una fina capa de sal gruesa, que se retira una vez se abren. El resultado es un marisco jugoso, limpio y con un sabor intenso.

Almejas blancas con salmonetes y piperrada: el contraste de sabores y texturas convierte esta receta en una opción perfecta para sorprender en una comida especial, manteniendo siempre el equilibrio y el protagonismo de las almejas blancas.

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Autor: mariskito.com

Fuentes: Fundación Española de la Nutrición (FEN) / Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) / Consellería do Mar – Xunta de Galicia / Fundación Española del Corazón (FEC)